|
La historia del timple en Canarias es una historia ascendente pero,
en cierta manera, ilógica e irregular. Analizando grabaciones
de grandes timplistas de otras épocas como Casimiro Camacho,
Totoyo Millares, José Manuel Aldana, etc.. me di cuenta de
que el timple pasó de ser un instrumento de acompañamiento
apenas audible en las agrupaciones folclóricas, a ser un instrumento
de concierto en manos de estos geniales instrumentistas. Pasó
de tener apenas protagonismo a ocupar un protagonismo absoluto.
Mi primer contacto con este instrumento fue en
parrandas en las cuales el timple ejercía un papel mucho
mas relevante que en las agrupaciones folclóricas. Teniendo
en cuenta esto, me planteé el hecho de que no había
ningún documento sonoro del timple en su contexto más
popular, o sea, la parranda de timple y guitarra dónde el
timple ejerce a veces como solista, otras como apoyo al improvisado
cantador y otras fusionado con instrumentos melódicos, pero
siendo siempre instrumento imprescindible en este tipo de formación.
Con ésta idea nace ésta grabación,
realizada en bodegas y casas antiguas en las que los intérpretes
nos hemos encontrado a gusto sin claquetas ni auriculares, disfrutando
del momento, a veces incluso algo eufóricos por el calor
que nos proporcionó el buen vino de Tenerife y del Monte
del Lentiscal, tratando de transmitirles ese calorcito que sólo
se consigue en parrandas de poca gente y que desgraciadamente se
pierde con la rigurosidad de los estudios de grabación.
Domingo Rodríguez Oramas "El Colorao
|